martes, 31 de enero de 2012

ECOLOGÍA MENTAL (Paz Interior)

La Ecología es la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el medio. La palabra ecología es un neologismo acuñado por el alemán Ernst Haeckel (1834-1919) usando las palabras griegas oikos (casa) y logia (estudio de), o sea, el estudio del hábitat, de nuestra casa como seres vivos.
El concepto de Ecología  Mental se refiere al estudio de la casa mental que habitamos, frecuentemente estamos sometidos a nuestros pensamientos y emociones, absorbidos por una espiral que nos lleva a estados de ansiedad, frustración, confusión, impotencia, resignación, etc. que no nos satisfacen. Como si de un jardín se tratara, nuestra mente necesita ser limpiada de “malas hierbas”, labrada, cultivada y abonada para que sea fértil  y de frutos.
La Ecología Mental es el arte de limpiar nuestros pensamientos y depurar nuestros viejos patrones mentales de dolor, culpa y sufrimiento, liberarnos de nuestros condicionamientos profundos, por medio de su lectura con el código del amor, para poder entenderlos y reinterpretarlos, de tal modo que la experiencia de paz no sea solo un estado puntual, sino que se establezca poco a poco en una permanente mentalidad de serenidad. El modo de vivir, de pensar, de sentir y de relacionarnos tiene su fundamento sobre todo en aquello que hemos vivido y aprendido en los primeros años de vida, de nuestra familia de origen. La ecología mental es un concepto integrativo de crecimiento humano y evolución, partiendo de que todos somos uno en esencia y de que todos compartimos un mismo entorno mental, una matriz  que nos interrelaciona facilitando interacciones y sinergias.
La mente verdaderamente limpia y ecológica te hace regresar a tu centro de paz interna en toda situación, independientemente de lo que pase. Esto es un curso práctico de Psicología Transpersonal para la vida cotidiana, para descubrir y desarrollar los potenciales de nuestra mente de una forma más creativa. Nuestro pensamiento es el creador de nuestra experiencia y esta construye la experiencia grupal y global. Es necesaria una actitud de responsabilidad mental, disposición y voluntad para acercarnos a una mente coherente, transparente y pacífica.
Interesados en este curso contactar:  
Telf. 619 344 903  -  areaesencial@gmail.com

martes, 20 de diciembre de 2011

VOLAR EN LIBERTAD

Imagina que dos personas que dicen amar a los pájaros, se encuentran.
La primera los tiene alojados en bellas jaulas doradas, en una habitación climatizada. Les da pienso de alta calidad y agua de manantial embotellada, y los lleva al veterinario periódicamente. La segunda simplemente les lleva comida al parque, los acaricia cuando se posan y les atiende cuando están heridos y no pueden volar.

La primera persona dice: ¡Cuánto quiero a mis pájaros! Me gasto una fortuna en ellos para que tengan todas las comodidades que no tendrían si vivieran salvajes! ¡Pero me duran tan poco! Siempre están enfermos y por mucho que me gasto en medicamentos y en veterinarios se mueren prematuramente. ¡Cuánto me hacen sufrir! ¿Qué puedo hacer?

La segunda persona dice: Los pájaros que yo cuido no me pertenecen. No están encerrados en jaulas, sino que viven en libertad. Soy feliz porque sé que ellos no están conmigo obligados por los barrotes de una jaula, sino porque lo han elegido libremente. Soy feliz porque los veo vivir conforme ellos quieren, volando en libertad. Sus pájaros, amigo mío, se mueren de pena, porque no son libres. Abra sus jaulas para que puedan volar en libertad y vivirán porque serán libres, porque serán felices.

El primero responde: ¡Es que si les abro la jaula se escaparán y ya no los volveré a ver!

El segundo responde: Si se escapan es porque han estado retenidos en contra de su voluntad y se alejan de lo que para ellos es una vida de esclavitud. Mis pájaros no huyen de mí, porque saben que son libres de ir y venir cuando les plazca. Al contrario, cuando me ven llegar al parque acuden inmediatamente, me rodean y se posan sobre mí.

El primero dice: Lo que usted tiene es lo que yo deseo. Que mis pájaros me quieran.

El segundo dice: Lo que usted quiere jamás lo obtendrá por la fuerza. Les ha colmado de comodidades para intentar compensarles de la carencia de lo que más ansían: volar en libertad. Si realmente les quiere, deje que vivan su vida en libertad.

Siente apego el que quiere al pájaro enjaulado. Siente amor el que quiere al pájaro libre.

Imagina por un momento como te relacionas, con tus hijos, tu pareja, tus amigos…   con la vida y…                contigo mismo.



                                                                               (http://lasleyesespirituales.blogspot.com)

sábado, 26 de noviembre de 2011

MEDITACION CONCENTRACION - MINDFULNESS

Normalmente, la práctica de la meditación mindfulness comienza con la práctica de la meditación concentración. Esto se hace así, porque la mente está siempre divagando continuamente de un lugar a otro, arrastrada por la corriente incesante de pensamientos, emociones, etc. El primer objetivo de la práctica de mindfulness es aquietar la mente, calmarla, tornarla serena y tranquila. Para ello, se entrenará a la mente a permanecer centrada (o concentrada) en un solo punto, en un solo estímulo, de forma constante, de un modo ininterrumpido. El estímulo seleccionado recibe normalmente el nombre de “objeto” de meditación. El objeto de meditación utilizado por excelencia es la propia respiración.
Mantener nuestra atención sobre nuestra propia respiración parece un reto bastante sencillo. Pero, ¿podemos hacerlo? ¿Podemos mantener nuestra atención sobre nuestra respiración de forma continuada? ¿Podemos mantenerla durante un minuto? ¿Podemos durante treinta segundos? ¿Y durante diez segundos? ¿Podemos?
Veamos detenidamente las instrucciones a seguir para realizar un ejercicio básico representativo de mindfulness, propuesto por Kabat-Zinn

1. Adoptemos una postura cómoda, tumbados de espaldas o sentados. Si optamos por sentarnos, mantengamos la columna recta y dejemos caer los hombros.
2. Cerremos los ojos si así nos sentimos más cómodos.
3. Fijemos la atención en el estómago y sintamos cómo sube y se expande suavemente al inspirar, y desciende y se contrae al espirar.
4. Mantengámonos concentrados en la respiración “estando ahí” con cada inspiración y espiración completas, como si cabalgásemos sobre las olas de nuestra respiración.
5. Cada vez que nos demos cuenta de que nuestra mente se ha alejado de la respiración, tomemos nota de qué es lo que la apartó y devolvámosla al estómago y a la sensación de cómo entra y sale de él.
6. Si nuestra mente se aleja mil veces de la respiración, nuestra “tarea” será sencillamente la de devolverla cada una de ellas a la respiración sin que nos importe en lo que se haya involucrado, sin enfado.
7. Practiquemos este ejercicio durante quince minutos (todos los días y en el momento que más nos convenga, nos agrade o no, y veamos cómo nos sentimos al incorporar la práctica disciplinada de la meditación en nuestras vidas. Percatémonos de lo que se siente al pasar un rato todos los días nada más que estando con nuestra respiración y sin tener que hacer nada).

Si realizamos este ejercicio, aparentemente sencillo, ahora mismo, durante un par de minutos, nos percataremos de que nos resulta imposible mantener nuestra atención de manera continuada en nuestra respiración más allá de unos pocos segundos. La atención se desvía rápida y constantemente, hacia, o es capturada por, pensamientos, emociones, recuerdos, sensaciones corporales, etc. 
                                                                                                                                     (I. Mañas)