jueves, 26 de abril de 2012

MIRADA DE PRINCIPIANTE

 “A la mente del principiante se le presentan muchas posibilidades;
A la del experto, pocas"        
(Shunryu Suzuki, Mente Zen, Mente de principiante)        
Reflexión
La práctica de la atención plena es una invitación a volver a nuestros sentidos, a mantener la consciencia viva en la realidad presente observando con mirada de principiante, estando consciente que la vida está hecha de eventos que ocurren momento a momento y vez tras vez…
Otro aspecto importante de la mente de principiante es aprender a soltar, estar dispuesto a cuestionar nuestras certezas y dejar ir, aceptando que las cosas sean y vayan variando; en otras palabras, privilegiar el acercamiento a la experiencia en vez de aferrarnos a nuestras ideas, explicaciones o juicios sobre lo que pasó, pasa o pasará.
Práctica
Te invitamos a hacer una pausa por un instante y suspender brevemente lo que estés haciendo.
Prestándole atención a tu respiración, observa a tu alrededor y elije algún objeto para mirarlo en detalle...
Puedes elegir un ser con vida (una persona, una planta, el cielo, un árbol, etc.) o cualquier objeto que tengas a mano.
Permítete primero observar con la mayor atención que puedas, como si fuera la primera vez que observas aquello que estás mirando, detente en los detalles, en su forma, sus colores, observa cómo tú y aquello que observas cobran más vida en tanto le prestas atención (de ser posible, utiliza diferentes sentidos: vista, tacto, gusto, olfato y audición)
Si te distraes, vuelve amablemente a mirar con curiosidad, deteniéndote y contemplando cómo se manifiesta en el presente aquello que elegiste observar.
Finalmente, tras unos instantes, vuelve a fijar tu atención en tu respiración y observa tus sensaciones tras haber realizado esta práctica.

martes, 31 de enero de 2012

ECOLOGÍA MENTAL (Paz Interior)

La Ecología es la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el medio. La palabra ecología es un neologismo acuñado por el alemán Ernst Haeckel (1834-1919) usando las palabras griegas oikos (casa) y logia (estudio de), o sea, el estudio del hábitat, de nuestra casa como seres vivos.
El concepto de Ecología  Mental se refiere al estudio de la casa mental que habitamos, frecuentemente estamos sometidos a nuestros pensamientos y emociones, absorbidos por una espiral que nos lleva a estados de ansiedad, frustración, confusión, impotencia, resignación, etc. que no nos satisfacen. Como si de un jardín se tratara, nuestra mente necesita ser limpiada de “malas hierbas”, labrada, cultivada y abonada para que sea fértil  y de frutos.
La Ecología Mental es el arte de limpiar nuestros pensamientos y depurar nuestros viejos patrones mentales de dolor, culpa y sufrimiento, liberarnos de nuestros condicionamientos profundos, por medio de su lectura con el código del amor, para poder entenderlos y reinterpretarlos, de tal modo que la experiencia de paz no sea solo un estado puntual, sino que se establezca poco a poco en una permanente mentalidad de serenidad. El modo de vivir, de pensar, de sentir y de relacionarnos tiene su fundamento sobre todo en aquello que hemos vivido y aprendido en los primeros años de vida, de nuestra familia de origen. La ecología mental es un concepto integrativo de crecimiento humano y evolución, partiendo de que todos somos uno en esencia y de que todos compartimos un mismo entorno mental, una matriz  que nos interrelaciona facilitando interacciones y sinergias.
La mente verdaderamente limpia y ecológica te hace regresar a tu centro de paz interna en toda situación, independientemente de lo que pase. Esto es un curso práctico de Psicología Transpersonal para la vida cotidiana, para descubrir y desarrollar los potenciales de nuestra mente de una forma más creativa. Nuestro pensamiento es el creador de nuestra experiencia y esta construye la experiencia grupal y global. Es necesaria una actitud de responsabilidad mental, disposición y voluntad para acercarnos a una mente coherente, transparente y pacífica.
Interesados en este curso contactar:  
Telf. 619 344 903  -  areaesencial@gmail.com

martes, 20 de diciembre de 2011

VOLAR EN LIBERTAD

Imagina que dos personas que dicen amar a los pájaros, se encuentran.
La primera los tiene alojados en bellas jaulas doradas, en una habitación climatizada. Les da pienso de alta calidad y agua de manantial embotellada, y los lleva al veterinario periódicamente. La segunda simplemente les lleva comida al parque, los acaricia cuando se posan y les atiende cuando están heridos y no pueden volar.

La primera persona dice: ¡Cuánto quiero a mis pájaros! Me gasto una fortuna en ellos para que tengan todas las comodidades que no tendrían si vivieran salvajes! ¡Pero me duran tan poco! Siempre están enfermos y por mucho que me gasto en medicamentos y en veterinarios se mueren prematuramente. ¡Cuánto me hacen sufrir! ¿Qué puedo hacer?

La segunda persona dice: Los pájaros que yo cuido no me pertenecen. No están encerrados en jaulas, sino que viven en libertad. Soy feliz porque sé que ellos no están conmigo obligados por los barrotes de una jaula, sino porque lo han elegido libremente. Soy feliz porque los veo vivir conforme ellos quieren, volando en libertad. Sus pájaros, amigo mío, se mueren de pena, porque no son libres. Abra sus jaulas para que puedan volar en libertad y vivirán porque serán libres, porque serán felices.

El primero responde: ¡Es que si les abro la jaula se escaparán y ya no los volveré a ver!

El segundo responde: Si se escapan es porque han estado retenidos en contra de su voluntad y se alejan de lo que para ellos es una vida de esclavitud. Mis pájaros no huyen de mí, porque saben que son libres de ir y venir cuando les plazca. Al contrario, cuando me ven llegar al parque acuden inmediatamente, me rodean y se posan sobre mí.

El primero dice: Lo que usted tiene es lo que yo deseo. Que mis pájaros me quieran.

El segundo dice: Lo que usted quiere jamás lo obtendrá por la fuerza. Les ha colmado de comodidades para intentar compensarles de la carencia de lo que más ansían: volar en libertad. Si realmente les quiere, deje que vivan su vida en libertad.

Siente apego el que quiere al pájaro enjaulado. Siente amor el que quiere al pájaro libre.

Imagina por un momento como te relacionas, con tus hijos, tu pareja, tus amigos…   con la vida y…                contigo mismo.



                                                                               (http://lasleyesespirituales.blogspot.com)